Centro Cultural Estación Caldera

El estilo Neo Clásico, lo dan sus dos portones frontales triangulares y sus molduras, su grueso cornizado y su torrecilla coronada con una campana, el reloj en el frente, el sombreado de techo de listones y adornos de cenefa complementa su fachada oriente. Cuatro líneas férreas atraviesan el gran galpón de la Estación en sentido longitudinal. La línea oriente es el andén de pasajeros las otras tres estaban destinadas al movimiento de carga, al caer la noche los portones eran cerrados poniendo a salvo  y bajo guardia las mercancías y los concentrados o lingotes  de plata.

 

 

Este importante terminal ferroviario, contaba con una Maestranza, una Fundición de Hierro y Bronce, un taller de Carrocería y Pintura, una cochera de cuatro líneas, dos casas de Máquinas para trece Locomotoras, una instalación para condensar agua de mar, almacenes de depósito, carboneras y habitaciones estables para el personal de la planta. En la década del 30 estas instalaciones fueron desmanteladas, paulatinamente. La maestranza fue trasladada a Ovalle, solo quedaron el gran edificio de la Estación y el muelle, aun en uso.

 

Declarada monumento nacional mediante el decreto Nº 9045 del 20 de julio de 1964 del Ministerio de Educación, la Estación de Caldera permaneció abandonada hasta 1999, año en que siendo Presidente de la República el señor Eduardo Frei Ruiz Tagle, a través del Gobierno Regional, se aprobó una inversión de 600 millones de pesos, para su restauración. El proyecto de restauración contemplaba su reparación estructural, alumbrado, lapistería y nuevas redes sanitarias. Se incorporó un área administrativa en el primer nivel y una cafetería en el segundo. En sus alrededores se contempló la construcción de dos plazoletas y una circulación perimetral, consistente en pavimento de piedra. Esto permitió crear un importante espacio cultural. El trabajo de restauración, mantuvo la disposición original de muros, este consistía en una estructura de madera, en la cual se instalaba caña de guayaquil, que servía de elemento de soporte para el barro. La reposición del muro se hizo con entablado de madera y una malla norteamericana en la cual se aplicó un estuco especial, con las características requeridas por el volumen de los muros.

 

Otro aspecto fue el tratamiento dado a la estructura “arbolada” que sirve de sustento al techo; aquí se debió conciliar el aspecto histórico con las nuevas tecnologías. La idea era mantener los mismos ensambles y la misma madera, la cual ni siquiera fue cepillada a maquina para darle un aspecto similar al que tenía originalmente, las especificaciones técnicas contemplaban también que las maderas que estuvieran a la vista debían ser de la misma especie usada en su construcción, es decir, Roble o Pino Oregón.
El 14 de diciembre de 1999 el Gobierno Regional de Atacama, representado por su intendente, Don Eduardo Morales Espinosa, entrega la administración del edificio en comodato a la Ilustre Municipalidad de Caldera por un plazo de 50 años, tiempo en el cual la entidad edilicia se compromete a efectuar actividades de carácter cultural junto con cubrir los gastos operacionales del inmueble.
Este proyecto de restauración fue aprobado por el Consejo de Monumentos Nacionales, que recuperó la Estación de Caldera, como un edificio de valor patrimonial no solo para la Región de Atacama sino para todo el país.

 

Hoy, convertida en el Centro Cultural Estación Caldera, es escenario de diversas manifestaciones artístico-culturales, aquí convergen y se desarrollan el Cine, la Danza, Teatro, Música,  además de ser centro de reuniones, seminarios, exposiciones y congresos.

El Centro Cultural Estación Caldera, también alberga al Museo Paleontológico, el que se proyecta como un importante aporte al desarrollo científico, educativo y cultural de la Región de Atacama.